SOBRE EL SUEÑO DEL PARTIDO VERDE EN ESPAÑA


Después de mucho pensarlo y analizar el texto del documento El sueño del partido verde en España he decidido firmarlo aunque no comparto al 100 % su análisis.
Coincido en que, al menos, le llegue una carta al PVE con el mayor número posible de decepcionados con el proceso de 40185_1502109467443_1075392325_31538880_350745_nconstrucción de Equo para que nunca puedan decir en Europa que la cosa falló y nadie les advirtió nunca de nada.
No comparto el punto nº 7 en el sentido de culpabilizar a las coaliciones con partidos nacionalistas del mal resultado de Equo en el resto del estado. Creo que en Andalucía o Castilla La Mancha no han estado pendientes de si, por ejemplo, en el País Valenciano Equo iba en una sopa de siglas con el Bloc-Compromís. Creo que se debe más a que un inventor de palabras regalase Equo (que no transmite nada) a Uralde y, si ya es difícil emerger políticamente en el sistema electoral español, todavía más con un nombre que no identifica su significante con su significado.
Tampoco entiendo el punto nº 8. Más que integrar partidos nacionalistas en Equo, ha sido al revés: Equo se ha integrado en algunas regiones en coaliciones con nacionalistas y creo que en ningún caso con independentistas y antieuropeístas. En todo caso recordar que compartimos grupo parlamentario en el parlamento europeo con Alianza Libre Europea que reune a fuerzas regionalistas y nacionalistas de toda Europa y no son precisamente antieuropa. Ello, per se, no es malo pero cuando el mensaje de Equo no tiene presencia en una región y se relega ante otra fuerza “afín”, eso es ya otra cosa.
Equo ha pasado de ser la esperanza como elemento aglutinador del panorama de la ecología política en España a convertirse en un actor verde más. Un actor importante, cierto, pero no el único ya que apenas se ha simplificado el panorama y siguen habiendo también otros importantes y otros no tanto pero con los que se debía haber contado para sumar.
Respecto al nombre del documento, no tengo claro si lo del sueño se refiere a una visión de futuro o a un partido verde que lleva durmiendo demasiados años. Yo llevo casi 30 años sin ver ese referente verde estatal consolidado y justo hace unos años empiezan a emerger otras realidades políticas a las que nos tenemos que adaptar. Entiendo que están en nuestro ADN verde pero no se visualizan como tal y estar emergiendo diferenciadas: la lucha por una democracia de base, radical y digital; por las opciones a expresarse la ciudadanía entre elecciones a través de consultas (sean de autodeterminación, sobre el uso de la marihuana o sobre los toros) como hacen en EEUU, Suiza o Italia sin tantas cortapisas como actualmente en nuestro país.
Y toda esa gente no sueña con un partido verde. Sueñan con encontrar una opción plural, abierta, no sectarista, ecologista, al margen de los grandes partidos, que recoja la mayor parte de sus demandas y sensibilidades. ¿Estamos contribuyendo a construirla? Aunque esto ya da para otro debate y nos salimos del tema.
Firmo.
Francisco J. Martínez García

Ex-concejal verde en el Ayuntamiento de Novelda

Anuncis
Aquesta entrada s'ha publicat en Articles d'opinió, Democràcia directa, General i etiquetada amb , , , . Afegiu a les adreces d'interès l'enllaç permanent.

6 respostes a SOBRE EL SUEÑO DEL PARTIDO VERDE EN ESPAÑA

  1. JM ha dit:

    Hola!! yo soy afiliado a equo, así que no puedo firmar esta carta. Lo cierto es que coincido en algunas cosas de lo que en ella se expresa. Pero al igual que lucho porque mi ayuntamiento sea más transparente, democrático y participativo, así lo hago también en equo. De momento es la elección que he tomado. Digo que coincido con varias cosas de las que se dicen en la carta, pero aunque no estuviera en equo taampoco la firmaría. Si apoyaría un manifiesto en positivo, sobre los valores y principios de lo que debe ser un partido verde; pero me parece equivocado que esta carta se manifieste en estos términos “destructivos” y no propositivos.

    • remitjons ha dit:

      Hola JM,
      es positivo que haya gente dentro de Equo que piense en otra forma de hacer las cosas. Yo también lo fuí, hasta que lo dejé por imposible como muchos otros. En Valencia el tema se agravó por la existencia de “los otros”. Ya sabemos todos la historia. No creo que sea destructivo: simplemente expresa un sentimiento que se ha cansado de estar oculto. Y si hubiese sido propositivo, también habrían habido críticas: ¿empezar de cero como propone ecopacifistas? ¿hacer otro partido? La verdad es que también es poco propositivo, por no decir destructivo, que las mayores alcaldías verdes de España (Orihuela y Villena) se hayan quedado en la cuneta del proceso de Equo, En fin, esta carta es posible que provoque 10 minutos de debate en el PVE y Equo será aceptado como miembro. No me cabe duda. Está todo bien atado.
      Saludos y a seguir.

  2. Que un afiliado de Equo no “pueda” firmar esta carta ya sería suficiente desde la perspectiva ecología política para que este partido dejara de existir, al menos como entidad política verde, la proposición es clara que Equo se disuelva, que deje de ocupar un espacio que no le corresponde, y empecemos de nuevo juntos el camino que empezamos con la declaración verde de Hondarribia.

  3. JM ha dit:

    No pillo el argumento. No lo puedo firmar, no porque nadie me lo impida, sino porque no me parece muy coherente estar afiliado a una organización y pedir que se disuelva. Además, ya está comprometida la próxima reuníón del PVE en mayo en Madrid con Equo como anfitrión (así también desde un punto de vista estratégico, la petición de esta carta parece que no tendrá mucho éxito y recorrido) Puedo hacer 2 cosas, intentar que mejore y evolucione desde dentro (lo que estoy haciendo) o salirme de esa organización yentonces considerar firmar una carta como esta. Pero, como he comentado, tampoco la firmaría al estar planteada en negativo y no en positivo. Os doy una idea, haced un nuevo manifiestoo carta con los princicipios de la ecología política y lo que debería ser un partido verde en España. Contad que hay un movimiento ecologista importante en España que no encuentra cabida o no se ve reflejado en Equo. Y también podéis pedir que se os invite a esa reunión del PVE en Madrid y planteeis vuestros argumentos, quejas y reivindicaciones presencialmente (y con equo al lado). La firmaría sin problemas.

    Salu2, José miguel

  4. Vicente ha dit:

    Jose Miguel, yo firmé aunque no estoy de acuerdo con muchas cosas del manifiesto, ya que comparto muchas de las reticencias de Francisco.
    Dejé oficialmente EQUO hace una semana, aunque ya hace meses que lo tenía decidido. Gasté mis últimos intentos dentro, y aunque firmase estando fuera no serías el único miembro de EQUO que lo firma.
    Yo también lo veo un texto excesivamente agresivo para mi gusto, pero lo firmo con el convencimiento de que si no se le da una palmada al PVE esto va a seguir así como si nada. No es que vaya a morir nadie ni nada (incluido EQUO) porque el resto de los compañeros europeos sepan que a muchos no nos gusta como se están llevando a cabo las cosas y que lejos de unir a los verdes españoles se nos está dividiendo aún más y con efectos políticos y heridas que será muy difícil cicatrizar con el tiempo. Esa agresividad que ves en la carta que no vas a firmar es consecuencia directa de la mala gestión. El probema no es Valenciano como se intenta hacer ver desde EQUO. En Galicia pasamos de dos a cinco partidos políticos verdes en el último año. Eso puede dar que pensar.

  5. mara ha dit:

    Hola Garci, estoy de acuerdo de lo poco afortunado del nombre Equo, que es un factor más para el fracaso, y también es necesario que el PVE escuche otras valoraciones críticas menos intoxicadas y optimizantes que las propias de Equo e ICV.

    Pero Garci: el documento de la Carta pública al PVE no dice que el mal resultado electoral en el conjunto de España de Equo se debe solamente a la integración de partidos nacionalistas en el proyecto (algo que sí ha ocurrido y en determinadas zonas han suplantado orgánicamente a Equo y han perdido hasta el nombre público de Equo). El texto de la Carta al PVE más bien dice que este un factor más que se añade, y que debilita el proyecto Equo al potenciar la pérdida y la desorientación de muchas de las potenciales adhesiones sociales a dicho proyecto EQUO en el conjunto del estado. Nos consta empíricamente que muchas personas significativas con nombres y apellidos, de Madrid por ejemplo, han dejado de dar su apoyo a Equo por sus alianzas con los nacionalistas.

    En relación a que según dices Equo no va con fuerzas nacionalistas independentistas, sin ir más lejos, la coalición con Beiras a las autonómicas en Galicia, lo era con una fuerza independentista, o como botón de muestra: hasta las recientes declaraciones del eurodiputado Romeva de ICV que han “espantado” hasta al mismo Grupo Verde al reafirmar ante el Parlamento Europeo sus posiciones independentistas sobre Cataluña.

    En cuanto a las alianzas de Equo con antieuropeistas, te recuerdo que es muy significado el hecho que los partidos aliados con Equo de la izquierda y nacionalistas se han opuesto tanto al Tratado constitucional de la UE como al Tratado de Lisboa, ambos Tratados apoyados intensamente por el partido Verde Europeo. Una cosa muy distinta a una alianza política es una alianza solo táctica, institucional, parlamentaria y POST-ELECTORAL, para obtener más recursos, como es la establecida por los verdes europeos con los partidos nacionalistas de ALE en el Grupo Verde del Parlamento Europeo. Esto en nada es una coalición electoral, en nada se trata de coaliciones electorales entre los partidos verdes con partidos nacionalistas en los países europeos respectivos, tal y como sí se ha hecho por parte de EQUO en España al tiempo que nacía como nueva formación política. Esta anomalía esperpéntica solo ha pasado aquí con Equo, y no es comparable ni nada tiene que ver con lo que hace el Grupo Verde con los partidos regionalistas y nacionalistas ALE, la equiparación por tanto está fuera de lugar.

    Los partidos verdes, fuera de España, no se han presentado en alianzas electorales con partidos nacionalistas, así de claro, la base electoral es bien diferente y no sumativa, es decir, de hacerlo perdería toda credibilidad el proyecto verde. Aquí, estos nacionalismos sí son muy antieuropeistas: han tomado posiciones que condicionan la construcción europea al apoyar el reconocimiento de centenares de mini-estados, algo que obviamente no ayuda precisamente a una política verde europeista supra-estatal para la regulación de los bienes y servicios ambientales comunes y esquilmados.

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out / Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out / Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out / Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out / Canvia )

Connecting to %s